
Un hermano preguntó al abba Isidoro, sacerdote de Escete:"¿Por qué los demonios tienen tanto miedo de tí?" El anciano respondió:"Desde que me convertí en monje me he esforzado en no permitir que la cólera subiera hasta mi garganta". (Alf, Isidoro 2)
Si has abrazado el honor y el decoro del desierto, quédate en el silencio profundo y despréndete de lo que no cuenta...
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