lunes, 11 de octubre de 2010

jueves, 7 de octubre de 2010

Trabajo


Esta mañana recogí aceitunas en la huerta alta. Las pondré en remojo para que pierdan su amargor para después envasarlas en frascos con agua y sal. Así tendré aceitunas verdes para el invierno. También estoy preparando la tierra para plantar habas.
Todo ésto me permite hacer un poco de ejercicio físico y realizar un trabajo manual según la mas viva tradición monástica. Sólo soy un aprendiz, pero poco a poco voy aprendiendo a vivir en el medio rural. Me da mucha alegría esta vuelta a una vida más sencilla.
Bruno y Rufo me acompañan y miran con interés lo que hago...aunque no colaboran demasiado.

domingo, 3 de octubre de 2010

Quédate y adora


Quédate y adora. En Espíritu y en Verdad
Si sigues adelante, y más hondo todavía, verás lo que hasta hoy no veías... Los velos caen, poco a poco, o de golpe, si Dios así lo quiere. Aguarda y no te apresures sin sentido. Tu jardín es un Huerto donde el Señor te invita y te llama a velar con Él. Al menos una hora. La "hora", ésta misma hora, que es tu respiro y es tu vida hoy.
Escondida en el instante, en esta hora presente, está la Eternidad. Quédate, pues, y ora. Adora en el silencio que el instante te permite alcanzar. ¿Quieres?
Secreto de la voluntad. El deseo es sólo uno y lo abarca todo: "que se cumpla Tu Voluntad", Señor.

fr. Alberto E. Justo
de flor del desierto

jueves, 30 de septiembre de 2010

ANAFORA

Huerta ecológica


Cuatro horas le ha llevado a Daniel desbrozar el terreno. Lo ha dejado limpio y listo para plantar habas y otras gramíneas. Le preparé un parco almuerzo y lo acompañé a Elche. Se ha ofrecido a renovar los ladrillos de la barbacoa que están muy deteriorados, pero no hay prisa... el mes próximo.¡Cuánto aprendí de él,de su dedicación,trabajo y respeto hacia mí. Besó mi mano al bajar del coche y yo sinceramente me pregunto ¿merezco tanto? Dios le bendiga.

TESORO


Llevas un tesoro muy grande. Tienes toda la vida. Tu vida vale porque Dios se ha empeñado en ella... Animémonos a descubrir, a rescatar esos latidos, ese respiro participado...

De flor en el desierto