sábado, 6 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

San Fausto Labrador (S.VII)


Según recogen las crónicas de Landázuri , San Fausto Labrador era original de Alguaire (Lérida). Desde muy joven se dedicó a los pobres y necesitados. Se embarcó en el Mediterráneo y fue hecho prisionero por los sarracenos. Fue esclavo de un amo cruel que no dudaba en azotarle cada vez que lo encontraba rezando. Un día el amo se desmayó al ver que el instrumento de labranza realizaba la labor solo, mientras el santo oraba. A partir de esto catequizó al moro y volvieron los dos a Alguaire. Cercano a la muerte pidió a sus parientes y amigos: “después de mi muerte pondréis mi cuerpo sobre la caballería que tengo, y aquel sitio donde Dios la condujera, allí me dejaréis”. El santo debió morir hacia el año 604. Los parientes y amigos llevaron a cabo su petición, lo colocaron sobre la caballería y esta vadeó los ríos Ebro, Aragón y Ega llegando a Bujanda.

Breve reseña sobre la reliquia de San Fausto que se venera en la Ermita.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La COMUNIÓN del ESPÍRITU



Quien ama a Dios, es insertado en la vida divina. Quien ama al hermano es insertado en la vida del hermano. Quien ama el mundo entero entra en COMUNIÓN con toda la humanidad. Hay que hablar de una comunión ontológica, allí donde actúa la gracia del ESPÍRITU Santo, creador de todas las cosas.

San Silvano de Athos

miércoles, 27 de octubre de 2010

Perseverancia



Continúa la invocación por tanto tiempo como desees o puedas. El cansancio interrumpirá naturalmente la oración. Entonces no insistas.
Pero retómala en cualquier momento o lugar que estés si vuelves a sentirte inclinado a ello. A su debido tiempo descubrirás que el Nombre de Jesús acude espontáneamente a tus labios, de una manera tranquila y escondida.
Aún tu sueño estará impregnado con el Nombre y el recuerdo de Jesús…

La Oración de Jesús.Autor anónimo

martes, 26 de octubre de 2010

Perdonar


Aprende a perdonar las ofensas mil veces, en la mayoría de ocasiones es tu orgullo el ofendido, y no la intención por parte del otro. Restablece la amistad cuanto antes, saldrás ganando tú y edificarás al que consideraste ofensor.

sábado, 23 de octubre de 2010

¿Fin de la vida monástica?



Hace unos días encontré un anuncio en la red que me produjo tristeza.
Se trataba de la venta de un antiguo monasterio, o lo que queda de
él,en un pueblecito gallego.Sé que no es, ni mucho menos, el único
caso: ventas y reconversiones en hoteles y casas rurales, etc... se
ven frecuéntemente, pero, por si fuera poco, descubro una noticia que
se refiere al cierre para su posterior venta, de varios monasterios
en Inglaterra. No hay vocaciones y no se pueden mantener esos grandes
edificios.

¿Caminamos hacia el fin de la vida monástica? Al menos de una vida
monástica tal como la hemos conocido hasta ahora.La solución creo que
no pasa por la "reagrupación" ni mucho menos por la "importación"
(dicho con todo respeto para las comunidades y las personas)¿Qué
hacer entonces? siempre habrán personas que oirán la llamada de Dios
a una mayor intimidad con Él, por lo que los cambios tendrán que
realizarse en las estructuras.

Recuerdo un relato ¿de ciencia-ficción? que me impresionó en mi
adolescencia: trataba de un monje, el último, que se presentaba en
oración ante el Creador.Mientras en el exterior del monasterio tenía
lugar el comienzo del Final...

jueves, 21 de octubre de 2010

Venerable Pelagia la Penitente




Se la presenta como una gran pecadora, allá por la segunda mitad del siglo V. En Antioquía ,este era el escenario de sus danzas sensuales, se la llamaba "Margarita" que es la traducción de "gema", quizá porque, en ocasiones, lo único con que cubría las carnes era collares de perlas.

Tuvo, en el marco de la Providencia, la suerte de toparse, en el año 453, con Nono, anacoreta de Tabenas, sacado de allí para hacerlo obispo de Edesa y trasladado a Heliópolis de Siria, que por el momento participaba en un concilio provincial convocado por Máximo. Bastó oírlo para que Dios la moviera a sincera conversión, pidiera el bautismo y cambiara sus danzas, sus máscaras y abalorios por la penitencia. Termina el relato de su historia diciendo que murió penitente en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, en el año 468, disimulando con una máscara su condición de mujer, habiéndose hecho llamar Pelagio.